Puerta de entrada a la Antártida

Tu aventura a la Antártida empieza en Ushuaia

Ushuaia es la capital internacional del turismo antártico. A sólo 1000 km de distancia y con una infraestructura adecuada para la atención de grandes buques de expedición, se constituye como Ciudad Puerta de Entrada a la Antártida: el 95% del turismo antártico hace una parada en Ushuaia antes de arrancar su viaje hacia el sur.

Entre noviembre y abril parten desde el puerto de Ushuaia, miles de turistas en expediciones hacia el continente blanco. Y es que la Antártida está envuelta en misterio, historias y aventuras que estimulan las fantasías de muchas y muchos; sus remotos paisajes, atraen cada vez a más turistas que buscan experiencias diferentes.

Eso sí, hay que estar preparado. La temperatura media en verano es de 0,4°C y es considerado uno de los lugares más ventosos del mundo: se han llegado a registrar, excepcionalmente, vientos de 270 km por hora. El Pasaje de Drake, con sus aguas turbulentas, es la antesala a un mundo inhóspito para el ser humano y a la vez refugio para la biodiversidad.

Son pocas las especies de plantas que logran sobrevivir en estas latitudes. Distinto es el caso de la fauna: el mar, rico en fitoplancton, y la costa son ambientes en donde abunda la fauna marina. Focas, ballenas, orcas, cachalotes, pingüinos, petreles aprovechan estas aguas para alimentarse y conforman escenarios asombrosos.

La Antártida, además de ser un territorio que despierta el interés por lo desconocido en muchas personas, representa un lugar clave para la investigación científica y debido a su gran cantidad de hielo, se constituye como el mayor reservorio de agua dulce del planeta. Entre las personalidades destacadas que supieron reconocer la importancia de la Antártida y marcaron su historia se encuentran Adrien de Gerlache de Gomery, Hernan Pujato, José María Sobral, Julian Irizar Echeverría, Mario Luis Olezza, Gustavo Giro Tapper y Hugo Acuña, entre otros.

Definitivamente, este continente presenta características únicas en el mundo. En la inmensidad, con una paleta de colores acotada al blanco del hielo, al negro de las rocas y al azul del mar, es fácil sentirse un pequeño punto.

Si querés saber más sobre la Antártida